Es pertinente saber que...

-Este blog corresponde a una iniciativa individual con el objetivo de cumplir los requisitos de la asignatura Columna de Opinión.
-El contenido es personal y en ningún momento compromete el punto de vista de la Universidad de La Sabana.
-Tiene carácter de ejercicio pedagógico.

sábado, 5 de noviembre de 2011

¡No coma cuento!: Apague la T.V.
La espectacularización y la farandulización de las noticias se han convertido en la herramienta perfecta de los medios de comunicación para aumentar su productividad; en contraposición a esta tendencia las noticias que realmente deberían ser importantes, pasan a segundo plano. Durante un noticiero se emiten cerca de cinco noticias que narran hechos nefastos de masacres, asesinatos o tomas guerrilleras en poblaciones colombianas, aún así, pasan desapercibidas, pues no duran más de dos minutos. Sin embargo, basta con la muerte de un personaje como el Joe Arroyo para que inviertan veinte minutos de la misma emisión durante tres días cubriendo su funeral.

Los directores de los medios se defienden diciendo que es necesario crear formatos atractivos que cautiven al público; pero, algunos organismos como la Escuela de Derechos Humanos del CINEP o la Fundación Ideas para la Paz (FIP) claman porque los medios concienticen a la audiencia de los alcances de la violencia en nuestro país y dejen de lado los shows mediáticos con noticias, que poco influyen en la sociedad. Los medios de comunicación son culpables de que seamos indolentes a la cruda realidad colombiana, nos acostumbraron a pensar en las víctimas como cifras impactantes y no como seres humanos; se han encargado de llenar los noticieros con ‘cortinas de humo’ que ocultan las graves problemáticas que enfrenta nuestro país. Es momento de detenerse y cuestionar la realidad que nos están vendiendo, propongo un apagón masivo del televisor durante las emisiones de los noticieros, a ver si algún día Caracol y RCN se detienen a pensar en la gente y no en el rating.

Bien lo dice el sociólogo francés Pierre Bourdieu en su libro Sobre la Televisión “la televisión paradójicamente, puede ocultar mostrando. Lo hace cuando muestra algo distinto de lo que se tendría que mostrar si hiciera lo que se supone que ha de hacer, es decir, informar, y también cuando muestra lo que debe, pero de tal forma que hace que pase inadvertido o parezca insignifcante” – me perdonan los salseros y seguidores del ‘centurión de la noche’- pero ¿en qué le afecta al colombiano de ‘a pie’ la muerte de ese personaje?; mientras a diario se destapan más hechos de corrupción del gobierno del ex presidente Uribe, que estaban estratégicamente ocultos, las condiciones de pobreza y desigualdad aumentan y a Santos se le sale la seguridad del país de las manos, los noticieros nos deleitan con noticias triviales, ¿qué pretenden? ¿Ocultar lo relevante?- Los teóricos de los medios de comunicación de masas han demostrado que éstos ejercen poder en la opinión de la gente, crean estereotipos y transforman la realidad de la gente. Las famosas ‘cortinas de humo’, de las que ya se han ocupado de hablar varios expertos en comunicación, se encargan de tapar los hechos que realmente deberían ser conocidos por la opinión pública como una magnífica estratagema de comunicación política. Por desgracia, casi que como diría la queridísima ‘Negra Candela’… lo que no sale en televisión no es nada o no existe.

Los genios de la producción de televisión apelan a la implementación de formatos creativos, diseñados exclusivamente para mostrar las noticias de otra manera y cautivar a la audiencia. ¿Acaso un diseño novedoso o un formato divertido apaciguan la cruda realidad del país?...Con todo el respeto que merecen los grandes magnates colombianos, Carlos Ardila Lülle y Julio Mario Santo Domingo, les falló la táctica porque la excusa de la creatividad en los principales noticieros nacionales es bastante fútil e insensata porque no son más que cortinas de humo para disfrazar la información. Omar Rincón, crítico de medios y columnista de EL TIEMPO, asegura "Cada vez queda más claro cómo los poderosos controlan la agenda informativa: ministros y políticos comunican en ruedas de prensa sin responder preguntas; dan primicias a la hora del noticiero para salir en directo; cuando una información les afecta, crean otra agenda con otro tema, personaje o escándalo". Así pues, me permito poner en tela de juicio la efectividad de esas estrategias de presentar las noticias de otra manera, de ocultar las noticias de conflicto o, sucintamente, de la farandulización. Los medios deberían entender que si bien, han idiotizado a gran parte de la población, aún hay gente que no le come cuento a sus nuevos formatos...concretamente, a sus shows mediáticos.

Manuel Beltrán, representante para Colombia de la Asociación Mundial de Radios Comunitarias, afirma "No es que la gente no tenga voz, lo que no hay son medios que les brinden la plataforma de expresar sus demandas, sabemos que lo que no pasa por los medios de comunicación no existe, culturalmente hablando", y menos cuando el Gobierno hace una alianza estratégica con los medios para mostrar lo que le conviene, al mejor estilo de los corruptos emperadores romanos, a punta de Pan y Circo, entretienen e idiotizan a la gente, mientras van ocultando hechos controversiales que los comprometen. Además, hay que partir del hecho de la facilidad de entretener a los colombianos, más aún cuando se tiene la mejor cortina de humo, como por ejemplo cuando el 6 de noviembre de 1985 mientras el M-19 se tomaba el Palacio de Justicia, coronaban a la guajira María Mónica Urbina en el Reinado Nacional de la Belleza en Cartagena, precisamente el ex presidente Belisario Betancur dio la orden de continuar el evento a pesar de los hechos atroces que ocurrían en la capital del país.

Diariamente pasa, simplemente con pequeñas noticias de farándula y poco a poco, se van dejando de lado la problemática del conflicto. Si los medios de comunicación no les dan prioridad a las víctimas del conflicto armado, entonces nadie va a velar porque la gente sepa lo que sucede a diario en este país. El ex presidente Álvaro Uribe es un mago creando cortinas de humo, nos deleitó más de un mes hablando por televisión del hermano bolivariano Chávez, de sus constantes riñas sin fundamento, Uribe como víctima y Hugo como victimario, lo más curioso es que mientras los colombianos debatíamos sobre quién tenía la razón, se iban destapando las ‘chuzadas’ del DAS, el cartel de la salud, la corrupción en la contratación, los falsos positivos e inclusive el lío de las zonas francas de Tomás y Jerónimo Uribe, sus hijos; lastimosamente, los medios le hicieron la coartada y duraron todo el mes cubriendo las 'peleítas' con Chávez y de lo otro, que ni se hable.

Giovanni Sartori afirma que hemos pasado de Homo Sapiens a Homo Videns, convirtiendo a la televisión en nuestro foco de pensamiento, creemos lo que vemos y el gobierno no pierde la oportunidad para aprovecharlo y subestimar a la opinión pública, llenándonos de cortinas de humo a través del lazarillo perfecto: los medios de comunicación. Ojalá algún día, como el león que no creía en el poder del ratón, logremos rebelarnos y demostrar que sin nosotros el gobierno no es nada, y que aunque engañen a la mayoría, cada día crece más el número de los que no comemos cuento.

sábado, 15 de octubre de 2011

Y usted, ¿también se dejó contagiar?

La espectacularización y la farandulización de las noticias se han convertido en la herramienta perfecta de los medios de comunicación para aumentar su productividad; en contraposición a esta tendencia las noticias que realmente deberían ser importantes, pasan a segundo plano. Durante un noticiero se emiten cerca de cinco noticias que narran hechos nefastos de masacres, asesinatos o tomas guerrilleras en poblaciones colombianas, aún así, pasan desapercibidas, pues no duran más de dos minutos. Sin embargo, basta con la muerte de un personaje como el Joe Arroyo para que inviertan veinte minutos de la misma emisión durante tres días cubriendo su funeral.
Los directores de los medios se defienden diciendo que es necesario crear formatos atractivos que cautiven al público; pero, algunos organismos como la Escuela de Derechos Humanos del CINEP o la Fundación Ideas para la Paz (FIP) claman porque los medios concienticen a la audiencia de los alcances de la violencia en nuestro país y dejen de lado los shows mediáticos con noticias, que poco influyen en la sociedad. Los medios de comunicación son culpables de que seamos indolentes a la cruda realidad colombiana, nos acostumbraron a pensar en las víctimas como cifras impactantes y no como seres humanos; se han encargado de llenar los noticieros con ‘cortinas de humo’ que ocultan las graves problemáticas que enfrenta nuestro país. Es momento de detenerse y cuestionar la realidad que nos están vendiendo, propongo un apagón masivo del televisor durante las emisiones de los noticieros, a ver si algún día Caracol y RCN se detienen a pensar en la gente y no en el rating.
Bien lo dice el sociólogo francés Pierre Bourdieu en su libro Sobre la Televisión “la televisión paradójicamente, puede ocultar mostrando. Lo hace cuando muestra algo distinto de lo que se tendría que mostrar si hiciera lo que se supone que ha de hacer, es decir, informar, y también cuando muestra lo que debe, pero de tal forma que hace que pase inadvertido o parezca insignifcante” – me perdonan los salseros y seguidores del ‘centurión de la noche’- pero ¿en qué le afecta al colombiano de ‘a pie’ la muerte de ese personaje?; mientras a diario se destapan más hechos de corrupción del gobierno del ex presidente Uribe, que estaban estratégicamente ocultos, las condiciones de pobreza y desigualdad aumentan y a Santos se le sale la seguridad del país de las manos, los noticieros nos deleitan con noticias triviales, ¿qué pretenden? ¿Ocultar lo relevante?- Los teóricos de los medios de comunicación de masas han demostrado que éstos ejercen poder en la opinión de la gente, crean estereotipos y transforman la realidad de la gente. Las famosas ‘cortinas de humo’, de las que ya se han ocupado de hablar varios expertos en comunicación, se encargan de tapar los hechos que realmente deberían ser conocidos por la opinión pública como una magnífica estratagema de comunicación política. Por desgracia, casi que como diría la queridísima ‘Negra Candela’… lo que no sale en televisión no es nada o no existe.
Los genios de la producción de televisión apelan a la implementación de formatos creativos, diseñados exclusivamente para mostrar las noticias de otra manera y cautivar a la audiencia. ¿Acaso un diseño novedoso o un formato divertido apaciguan la cruda realidad del país?...Con todo el respeto que merecen los grandes magnates colombianos, Carlos Ardila Lülle y Julio Mario Santo Domingo, les falló la táctica porque la excusa de la creatividad en los principales noticieros nacionales es bastante fútil e insensata porque no son más que cortinas de humo para disfrazar la información. Omar Rincón, crítico de medios y columnista de EL TIEMPO, asegura "Cada vez queda más claro cómo los poderosos controlan la agenda informativa: ministros y políticos comunican en ruedas de prensa sin responder preguntas; dan primicias a la hora del noticiero para salir en directo; cuando una información les afecta, crean otra agenda con otro tema, personaje o escándalo". Así pues, me permito poner en tela de juicio la efectividad de esas estrategias de presentar las noticias de otra manera, de ocultar las noticias de conflicto o, sucintamente, de la farandulización. Los medios deberían entender que si bien, han idiotizado a gran parte de la población, aún hay gente que no le come cuento a sus nuevos formatos...concretamente, a sus shows mediáticos.
Manuel Beltrán, representante para Colombia de la Asociación Mundial de Radios Comunitarias, afirma "No es que la gente no tenga voz, lo que no hay son medios que les brinden la plataforma de expresar sus demandas, sabemos que lo que no pasa por los medios de comunicación no existe, culturalmente hablando", y menos cuando el Gobierno hace una alianza estratégica con los medios para mostrar lo que le conviene, al mejor estilo de los corruptos emperadores romanos, a punta de Pan y Circo, entretienen e idiotizan a la gente, mientras van ocultando hechos controversiales que los comprometen. Además, hay que partir del hecho de la facilidad de entretener a los colombianos, más aún cuando se tiene la mejor cortina de humo, como por ejemplo cuando el 6 de noviembre de 1985 mientras el M-19 se tomaba el Palacio de Justicia, coronaban a la guajira María Mónica Urbina en el Reinado Nacional de la Belleza en Cartagena, precisamente el ex presidente Belisario Betancur dio la orden de continuar el evento a pesar de los hechos atroces que ocurrían en la capital del país.
Diariamente pasa, simplemente con pequeñas noticias de farándula y poco a poco, se van dejando de lado la problemática del conflicto. Si los medios de comunicación no les dan prioridad a las víctimas del conflicto armado, entonces nadie va a velar porque la gente sepa lo que sucede a diario en este país. El ex presidente Álvaro Uribe es un mago creando cortinas de humo, nos deleitó más de un mes hablando por televisión del hermano bolivariano Chávez, de sus constantes riñas sin fundamento, Uribe como víctima y Hugo como victimario, lo más curioso es que mientras los colombianos debatíamos sobre quién tenía la razón, se iban destapando las ‘chuzadas’ del DAS, el cartel de la salud, la corrupción en la contratación, los falsos positivos e inclusive el lío de las zonas francas de Tomás y Jerónimo Uribe, sus hijos; lastimosamente, los medios le hicieron la coartada y duraron todo el mes cubriendo las peleítas con Chávez y de lo otro, que ni se hable. Giovanni Sartori, propone que hemos pasado de Homo Sapiens a Homo Videns, convirtiendo a la televisión en nuestro foco de pensamiento, creemos lo que vemos, y los políticos no pierden la oportunidad para aprovecharlo y subestimar a la opinión pública, ojalá algún día como el león que no creía en el poder del ratón, logremos rebelarnos y demostrar que sin nosotros, el gobierno no es nada.

domingo, 25 de septiembre de 2011

Y usted, ¿también se dejó contagiar?


La espectacularización y la farandulización de las noticias se han convertido en la herramienta perfecta de los medios de comunicación para aumentar su productividad; en contraposición a esta tendencia las noticias que realmente deberían ser importantes, pasan a segundo plano. Durante un noticiero se emiten cerca de cinco noticias que narran hechos nefastos de masacres, asesinatos o tomas guerrilleras en poblaciones colombianas, aún así, pasan desapercibidas, pues no duran más de dos minutos. Sin embargo, basta con la muerte de un personaje como el Joe Arroyo para que inviertan veinte minutos de la misma emisión durante tres días cubriendo su funeral.

Los directores de los medios se defienden diciendo que es necesario crear formatos atractivos que cautiven al público; pero, algunos organismos como la Escuela de Derechos Humanos del CINEP o la Fundación Ideas para la Paz (FIP) claman porque los medios concienticen a la audiencia de los alcances de la violencia en nuestro país y dejen de lado los shows mediáticos con noticias, que poco influyen en la sociedad. Los medios de comunicación son culpables de que seamos indolentes a la cruda realidad colombiana, nos acostumbraron a pensar en las víctimas como cifras impactantes y no como seres humanos; se han encargado de llenar los noticieros con ‘cortinas de humo’ que ocultan las graves problemáticas que enfrenta nuestro país. Es momento de detenerse y cuestionar la realidad que nos están vendiendo, propongo un apagón masivo del televisor durante las emisiones de los noticieros, a ver si algún día Caracol y RCN se detienen a pensar en la gente y no en el rating.

Bien lo dice el sociólogo francés Pierre Bourdieu en su libro Sobre la Televisión “la televisión paradójicamente, puede ocultar mostrando. Lo hace cuando muestra algo distinto de lo que se tendría que mostrar si hiciera lo que se supone que ha de hacer, es decir, informar, y también cuando muestra lo que debe, pero de tal forma que hace que pase inadvertido o parezca insignifcante” – me perdonan los salseros y seguidores del ‘centurión de la noche’- pero ¿en qué le afecta al colombiano de ‘a pie’ la muerte de ese personaje?; mientras a diario se destapan más hechos de corrupción del gobierno del ex presidente Uribe, que estaban estratégicamente ocultos, las condiciones de pobreza y desigualdad aumentan y a Santos se le sale la seguridad del país de las manos, los noticieros nos deleitan con noticias triviales, ¿qué pretenden? ¿Ocultar lo relevante?- Los teóricos de los medios de comunicación de masas han demostrado que éstos ejercen poder en la opinión de la gente, crean estereotipos y transforman la realidad de la gente. Las famosas ‘cortinas de humo’, de las que ya se han ocupado de hablar varios expertos en comunicación, se encargan de tapar los hechos que realmente deberían ser conocidos por la opinión pública como una magnífica estratagema de comunicación política. Por desgracia, casi que como diría la queridísima ‘Negra Candela’… lo que no sale en televisión no es nada o no existe.

Los genios de la producción de televisión se defienden bajo la propuesta basada en la creación de formatos creativos, diseñados exclusivamente para mostrar las noticias de otra manera y cautivar a la audiencia. ¿Acaso un diseño novedoso o un formato divertido apaciguan la cruda realidad del país?...Con todo el respeto que merecen los grandes magnates colombianos, Carlos Ardila Lülle y Julio Mario Santo Domingo, les falló la táctica porque la excusa de la creatividad en los principales noticieros nacionales es bastante fútil e insensata. Desafortunadamente, no se puede pretender tapar el sol con un dedo, mucho menos todas las atrocidades que ocurren en este país. En la primera encuesta sobre las perspectivas de Paz y Derechos Humanos en Colombia (Ver aquí), realizada por el Centro Nacional de Consultoría con ayuda de Medios para La Paz, el CINEP y la Embajada Británica, resultó que un 88% de los habitantes cree que aún estamos en conflicto armado. Entonces, ¿Dónde quedó toda la oda que RCN y Caracol le hicieron a la afamada seguridad democrática del ex presidente Uribe?, lastimosamente, de nada les sirvió saturarnos de grandes logros en ese tema para ocultar los ‘problemitas’ de corrupción que hasta ahorita están saliendo a la luz. Así pues, me permito poner en tela de juicio la efectividad de esas estrategias de presentar las noticias de otra manera, de ocultar las noticias de conflicto o, sucintamente, de la farandulización. Los medios deberían entender que si bien, han idiotizado a gran parte de la población, aún hay gente que no le come cuento a sus nuevos formatos...concretamente, a sus shows mediáticos.

Así mostró Caracol Tv la muerte del Joe Arroyo

domingo, 11 de septiembre de 2011

Y usted, ¿también se dejó contagiar?

La espectacularización y la farandulización de las noticias se han convertido en la herramienta perfecta de los medios de comunicación para aumentar su productividad; en contraposición a esta tendencia las noticias que realmente deberían ser importantes, pasan a segundo plano. Durante un noticiero se emiten cerca de cinco noticias que narran hechos nefastos de masacres, asesinatos o tomas guerrilleras en poblaciones colombianas, aún así, pasan desapercibidas, pues no duran más de dos minutos. Sin embargo, basta con la muerte de un personaje como el Joe Arroyo para que inviertan veinte minutos de la misma emisión durante tres días cubriendo su funeral.

Los directores de los medios se defienden diciendo que es necesario crear formatos atractivos que cautiven al público; pero, algunos organismos como la Escuela de Derechos Humanos del CINEP o la Fundación Ideas para la Paz (FIP) claman porque los medios concienticen a la audiencia de los alcances de la violencia en nuestro país y dejen de lado los shows mediáticos con noticias, que poco influyen en la sociedad. Los medios de comunicación son culpables de que seamos indolentes a la cruda realidad colombiana, nos acostumbraron a pensar en las víctimas como cifras impactantes y no como seres humanos; se han encargado de llenar los noticieros con ‘cortinas de humo’ que ocultan las graves problemáticas que enfrenta nuestro país. Es momento de detenerse y cuestionar la realidad que nos están vendiendo, propongo un apagón masivo del televisor durante las emisiones de los noticieros, a ver si algún día Caracol y RCN se detienen a pensar en la gente y no en el rating.

Bien lo dice el sociólogo francés Pierre Bourdieu en su libro Sobre la Televisión “la televisión paradójicamente, puede ocultar mostrando. Lo hace cuando muestra algo distinto de lo que se tendría que mostrar si hiciera lo que se supone que ha de hacer, es decir, informar, y también cuando muestra lo que debe, pero de tal forma que hace que pase inadvertido o parezca insignifcante” – me perdonan los salseros y seguidores del ‘centurión de la noche’- pero ¿en qué le afecta al colombiano de ‘a pie’ la muerte de ese personaje?; mientras a diario se destapan más hechos de corrupción del gobierno del ex presidente Uribe, las condiciones de pobreza y desigualdad aumentan y a Santos se le sale la seguridad del país de las manos, los noticieros nos deleitan con noticias triviales, ¿qué pretenden? ¿Ocultar lo relevante?- Los teóricos de los medios de comunicación de masas han demostrado que éstos ejercen poder en la opinión de la gente, crean estereotipos y transforman la realidad de la gente. Las famosas ‘cortinas de humo’, de las que ya se han ocupado de hablar varios expertos en comunicación, se encargan de tapar los hechos que realmente deberían ser conocidos por la opinión pública como una magnífica estratagema de comunicación política. Por desgracia, casi que como diría la queridísima ‘Negra Candela’… lo que no sale en televisión no es nada o no existe.

domingo, 21 de agosto de 2011

Y usted, ¿también se dejó contagiar?

La espectacularización y la farandulización de las noticias se han convertido en la herramienta perfecta de los medios de comunicación para aumentar su productividad. Durante un noticiero se emiten cerca de cinco noticias que narran hechos nefastos de masacres, asesinatos o tomas guerrilleras en poblaciones colombianas, aún así, pasan desapercibidas, pues no duran más de dos minutos. Sin embargo, basta con la muerte de un personaje como el Joe Arroyo para que inviertan veinte minutos de una emisión durante tres días cubriendo su funeral.

Los directores de los medios se defienden diciendo que es necesario crear formatos atractivos que cautiven al público. Pero, algunos organismos como la Escuela de derechos humanos del CINEP o la Fundación Ideas para la Paz (FIP) claman porque los medios concienticen a la audiencia de los alcances de la violencia en nuestro país y no usen estos hechos para hacer shows mediáticos. Los medios de comunicación son culpables de que seamos indolentes a la cruda realidad colombiana, nos acostumbraron a pensar en las víctimas como cifras impactantes y no como seres humanos. Es momento de detenerse y cuestionar la realidad que nos están vendiendo, propongo un apagón masivo del televisor durante las emisiones de los noticieros, a ver si algún día Caracol y RCN se detienen a pensar en la gente y no en el rating.