La espectacularización y la farandulización de las noticias se han convertido en la herramienta perfecta de los medios de comunicación para aumentar su productividad. Durante un noticiero se emiten cerca de cinco noticias que narran hechos nefastos de masacres, asesinatos o tomas guerrilleras en poblaciones colombianas, aún así, pasan desapercibidas, pues no duran más de dos minutos. Sin embargo, basta con la muerte de un personaje como el Joe Arroyo para que inviertan veinte minutos de una emisión durante tres días cubriendo su funeral.
Los directores de los medios se defienden diciendo que es necesario crear formatos atractivos que cautiven al público. Pero, algunos organismos como la Escuela de derechos humanos del CINEP o la Fundación Ideas para la Paz (FIP) claman porque los medios concienticen a la audiencia de los alcances de la violencia en nuestro país y no usen estos hechos para hacer shows mediáticos. Los medios de comunicación son culpables de que seamos indolentes a la cruda realidad colombiana, nos acostumbraron a pensar en las víctimas como cifras impactantes y no como seres humanos. Es momento de detenerse y cuestionar la realidad que nos están vendiendo, propongo un apagón masivo del televisor durante las emisiones de los noticieros, a ver si algún día Caracol y RCN se detienen a pensar en la gente y no en el rating.